vie 17a. Ordinario año Par (Id=514)

Primera Lectura

La gente se amotinó contra Jeremías en el templo del Señor

Lectura del libro del profeta Jeremías
26, 1-9

Al comienzo del reinado de Joaquín, hijo de Josías, rey de Judá, el Señor me dirigió esta palabra:
"Párate en el atrio del templo del Señor y proclama, sin omitir nada, todo lo que te mando decir a los que vienen de las ciudades de Judá para dar culto en el templo. Tal vez te hagan caso y se conviertan de su mala conducta. Si lo hacen, yo me arrepentiré del mal que pensaba hacerles para castigar sus malas acciones: Les dirás:
Así dice el Señor: Si no me obedecen; si cumplen la ley que les he dado; si no escuchan las palabras de mis siervos los profetas, a quienes yo les envío sin cesar y ustedes no hacen caso, trataré a este templo como al santuario de Siló, y todas las naciones citarán el nombre de esta ciudad en sus maldiciones".
Los sacerdotes, los profetas y todo el pueblo oyeron a Jeremías pronunciar estas palabras en el templo del Señor. Y cuando Jeremías acabó de decir lo que el Señor le había mandado decir a todo el pueblo, lo apresaron lo sacerdotes, los profetas y todo el pueblo, diciendo:
"Morirás por esto. ¿Por qué profetizas en nombre del Señor, diciendo que este templo correrá la suerte del santuario de Siló y que esta ciudad será destruida y despoblada?"
Entonces todo el pueblo se abalanzó sobre Jeremías en el templo del Señor.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Salmo Responsorial

Sal 68, 5.8-10.14

Escúchanos, Señor, conforme a tu clemencia.
In multitúdine misericórdiae tuae exáudi me, Dómine.

Más que los cabellos de mi cabeza son los que me odian sin motivo; más fuertes que yo, los que me atacan sin razón. ¿Es que tengo que devolver lo que no he robado?
Escúchanos, Señor, conforme a tu clemencia.
In multitúdine misericórdiae tuae exáudi me, Dómine.


Por ti sufro el insulto y la vergüenza cubre mi rostro. Soy un extranjero para mis hermanos, un extraño para los hijos de mi madre. Me desvelo por defender tu templo, el insulto de los que te insultan cae sobre mí.
Escúchanos, Señor, conforme a tu clemencia.
In multitúdine misericórdiae tuae exáudi me, Dómine.

Pero yo dirijo mi oración a ti, Señor, en el tiempo propicio; por tu inmenso amor respóndeme, sálvame, Señor, pues eres fiel.
Escúchanos, Señor, conforme a tu clemencia.
In multitúdine misericórdiae tuae exáudi me, Dómine.

Aclamación antes del Evangelio

Aleluya, aleluya.
La palabra de Dios permanece para siempre. Y ésa es la palabra que se les ha anunciado.
Verbum Dómini manet in aetérnum; hoc est autem verbum quod evangelizátum est in vos.
Aleluya.

Evangelio

¿No es éste el hijo del carpintero? ¿De dónde, pues, ha sacado esa sabiduría y esos poderes milagrosos?

† Lectura del santo Evangelio según san Mateo
13, 54-58

Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo fue Jesús a su pueblo y se puso a enseñarles en la sinagoga judía. La gente, admirada, decía:
"¿De dónde le vienen a éste esa sabiduría y esos poderes milagrosos? ¿No es éste el hijo del carpintero? ¿No se llama su madre María, y sus hermanos Santiago, José, Simón y Judas? ¿No están todas sus hermanas entre nosotros? ¿De dónde, pues, le viene todo esto?"
Y los tenía desconcertados. Pero Jesús les dijo:
"Un profeta sólo es despreciado en su pueblo y entre los suyos".
Y no hizo allí muchos milagros por su falta de fe.
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

[Misa]